Trastorno de la personalidad por evitacion: sintomas, causas

 

Las personas con trastorno de personalidad por evitación experimentan sentimientos de inadecuación de larga duración, y son extremadamente sensibles a las opiniones de los demás. Estos sentimientos de inadecuación causan que la persona se inhiba socialmente y se sienta socialmente inepta. Las personas con este trastorno tratarán de evitar cosas como el trabajo, los estudios, y cualquier actividad que involucre la socialización o la interacción con otras personas.

A menudo evalúan atentamente los movimientos y las expresiones de aquellos con los que entran en contacto. Su temerosa y tensa actitud puede provocar el ridículo ante los demás, lo que a su vez confirma sus dudas. Están muy ansiosos ante la posibilidad de que reaccionen a la crítica con sonrojo o llanto. Otros los describen como vergonzosos, tímidos, solitarios y aislados.

Los principales problemas asociados con este trastorno se dan en el funcionamiento social y laboral. La baja autoestima y la hipersensibilidad al rechazo se asocian con un contacto interpersonal restringido. Los pacientes pueden llegar a estar relativamente aisladas y, por lo general, no tienen una red de apoyo social extensa que pueda ayudarles a superar las crisis. Desean afecto y aceptación, y pueden fantasear con relaciones idealizadas con otras personas. Los comportamientos evitativos pueden afectar negativamente en la esfera laboral, ya que los pacientes tratan de evitar las situaciones sociales que pueden ser importantes para satisfacer las demandas básicas de su trabajo o para prosperar en él.

Un trastorno de la personalidad es un patrón de larga duración de comportamiento y experiencias internas que se desvía de lo que culturalmente se espera del individuo y que va más allá de lo habitual en la mayoría de las personas. Este patrón es inflexible y desadaptativo en un amplio rango de situaciones personales y sociales. Provoca malestar clínicamente significativo o un deterioro del funcionamiento social, laboral, o en otras esferas importantes. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio puede remontarse a principios de la edad adulta o la adolescencia.

Síntomas

El trastorno de personalidad por evitación se caracteriza por un patrón duradero de sentimientos de inferioridad, extrema sensibilidad a las opiniones de los demás, e inhibición social. Se manifiesta generalmente a principios de la edad adulta, e incluye la mayoría de los siguientes síntomas:

  • Evita trabajos o actividades que implican un contacto interpersonal significativo, debido al miedo a las críticas, la desaprobación o el rechazo.
  • No está dispuesto a implicarse con la gente si no está seguro de que va a agradar.
  • Muestra represión en las relaciones íntimas debido al miedo a ser avergonzado o ridiculizado.
  • Está preocupado por la posibilidad de ser criticado o rechazado en las situaciones sociales.
  • Está inhibido en situaciones interpersonales nuevas debido a sentimientos de inferioridad.
  • Se ve a sí mismo como socialmente inepto, personalmente poco atractivo, o inferior a los demás
  • Es extremadamente reacio a asumir riesgos personales o a implicarse en nuevas actividades, ya que pueden ser comprometedoras.

Como trastorno de personalidad, tiene patrones duraderos de conducta y se suele diagnosticar en la edad adulta. Es raro que se diagnostique en la infancia o en la adolescencia, ya que un niño o un adolescente está en constante desarrollo, tiene cambios en la personalidad y de madurez. Sin embargo, si se diagnostica en un niño o un adolescente, los síntomas deben haber estado presentes durante al menos 1 año.

Este trastornose presenta en el 2,4 por ciento de la población, según la investigación del 2002 de NESARC.

Al igual que en la mayoría de los trastornos de personalidad, este trastorno, por lo general, disminuye en intensidad con la edad. Muchas personas con edades comprendidas entre los 40 y los 50 años experimentan los síntomas más extremos con menor intensidad.

Diagnóstico

Los trastornos de personalidad suelen ser diagnosticados por un psicólogo o un psiquiatra. Aunque inicialmente se puede consultar a un médico de asistencia primaria, esté deberá derivar al paciente a un profesional de la salud mental para el diagnóstico y tratamiento. No existen pruebas de laboratorio, sangre o genética para diagnosticar el trastorno.

Muchas personas con el trastorno no buscan tratamiento. Las personas con trastornos de personalidad, por lo general, no suelen buscar tratamiento hasta que el trastorno comienza a interferir de manera significativa o afectar la vida de la persona. Esto suele suceder cuando los recursos de afrontamiento no pueden soportar el estrés u otros eventos cotidianos.

Un profesional de la salud mental realizará un diagnóstico comparando los síntomas y el historial de vida con los síntomas aquí descritos. Determinará si los síntomas cumplen los criterios necesarios para el diagnóstico.

Causas

Se desconocen las causas del este trastorno, aunque existen varias teorías. La mayoría de los profesionales se suscriben a un modelo biopsicosocial de causalidad, es decir, las causas son probablemente debidas a factores biológicos y genéticos, factores sociales (como la forma en que una persona interactúa en su desarrollo temprano con su familia y otros niños), y factores psicológicos (la personalidad y el temperamento del individuo, moldeados por el ambiente y las habilidades aprendidas para hacer frente al estrés). Esto sugiere que no es un único factor el responsable, sino que es la unión de la naturaleza compleja y probablemente entrelazada de los tres factores. Las investigaciones sugieren que existe un riesgo ligeramente mayor en pacientes con este trastorno de que lo hereden sus hijos.

Tratamiento

El tratamiento normalmente implica la psicoterapia con un terapeuta que tenga experiencia en el tratamiento de este tipo de trastorno. Mientras que algunas personas con trastornos de personalidad pueden ser capaces de tolerar la terapia a largo plazo, la mayoría de los pacientes con trastorno de la personalidad por evitación suele acudir a terapia sólo cuando se sienten desbordados por el estrés, que, por lo general, aumenta los síntomas. Esta terapia a corto plazo se enfocará principalmente en los problemas inmediatos en la vida del paciente, dándole algunas pautas de afrontamiento y herramientas. Una vez que se resuelve el problema que ha llevado al paciente a terapia, éste normalmente abandona el tratamiento.

Se puede prescribir medicación para ayudar a mitigar algunos síntomas específicos e incapacitantes.

 

Autor: Steve Bressert Ph.D.